¿Viajas con un presupuesto acotado? ¡Conoce sobre alojamientos alternativos!

Si tu sueño es conocer el mundo, si hace tiempo deseas conocer una ciudad en particular o si simplemente quieres tomarte unas vacaciones mientras amplías tus horizontes, posiblemente cuentes con un presupuesto que te impone ciertas limitaciones. Para planificar un viaje más amigable con el bolsillo, te presentaremos algunas opciones de alojamiento que pueden reducir los costos de la experiencia de viaje. ¡Continúa leyendo si quieres enterarte!

Cuando estimamos el costo de un viaje, el presupuesto está conformado por tres elementos de fuerte peso: los pasajes, el alojamiento y los gastos diarios, como comida o excursiones. Si lo que se busca es disminuir el gasto, se debe ajustar cada uno de estos pilares para reducirlo al mínimo. Hoy, veremos algunos tipos de alojamiento que no son los convencionales, pero que pueden ayudar a cumplir ese objetivo.

Tradicionalmente, la idea de un viaje viene asociada a la de una estadía en hotel. Los hoteles son desde siempre los espacios para turistas, con todas las comodidades necesarias. Sin embargo, estamos en una época en que el concepto del viajero está cambiando, y algunas alternativas, además de ser más económicas, dan la posibilidad de conocer las culturas de una manera más íntima y profunda.

Hostels, posadas y bed & breaksfasts

Si bien esta es la opción que más asociamos a viajes jóvenes y mochileros, lo cierto es que en la actualidad existen alternativas de todo tipo. Su ventaja principal es que cuestan considerablemente menos que un hotel, y que en sus espacios comunes se puede, por ejemplo, cocinar y así ahorrar dinero. Pero lo mejor de estos sitios es que permiten interactuar con gente de otros lugares, y contribuyen a una experiencia mucho más rica desde lo social. Normalmente, las ofertas más económicas se consiguen cuando uno está dispuesto a compartir habitación con otras personas, aunque en general también se consiguen cuartos privados. Es la alternativa ideal para gente sociable que se adapta fácilmente. Las veladas más divertidas del viaje están aseguradas en sitios como estos.

Departamentos del alquiler temporario

Esta es la alternativa que viene ganando más popularidad en el último tiempo. En el mundo, las ganas de viajar crecen, las ganas de gastar disminuyen, y la voluntad de compartir con locales se contagia. Como resultado, son muchas las personas que han decidido poner en alquiler una habitación de su casa, o rentar esa propiedad que tienen en desuso, para recibir a viajeros de todo el mundo. Los sitios más populares donde se publican estos alquileres son Airbnb, Roomorama y Homeaway. Aquí, se genera entre huéspedes y anfitriones un clima de respeto mutuo, y habitualmente ambos se llevan algo muy positivo del intercambio.

Con esta modalidad hay tres posibilidades:

  • Rentar una propiedad. El anfitrión pone a disposición un lugar de su propiedad, que puede ser un departamento, una cada, un motorhome o hasta una embarcación. El intercambio entre quien hospeda y quien se aloja es más escueto, pero el clima de hogar y la sensación de tener un amigo en la ciudad son lo que diferencian a esta experiencia de la estadía en un hotel.
  • Rentar una habitación. En una cada habitada, con anfitriones locales, se ofrece un cuarto con su privacidad, pero con la posibilidad de compartir espacios comunes mientras se da un interesante intercambio con los anfitriones. A veces cuentan con baño privado, y en otros casos todas las instalaciones son compartidas con los dueños de casa.
  • Compartir una habitación. Esta es la opción para viajeros que estén dispuestos a resignar algo de privacidad para ganar en enriquecimiento cultural: una cama extra, un sofá o hasta un colchón en el suelo de un cuarto habitado por un local, además de ser una opción muy económica, es el escenario ideal para empaparse de las costumbres y los hábitos del lugar.

Couchsurfing

Esta es la alternativa más novedosa y, tal vez, la más aventurera. Couchsurfing es una red social en el sentido más literal: siendo miembro de esta red de contactos, cualquier persona puede ser huésped de cualquier otro miembro del mundo, totalmente gratis. Este intercambio está basado casi exclusivamente en las ganas de conocer gente y de ganar amistades alrededor del mundo.

Pese a la naturaleza desinteresada de los intercambios, el sistema hace posible una experiencia segura y prolija: la elección de un anfitrión no responde solamente a su ubicación geográfica, sino que se cuenta con información personal en un perfil, además de referencias y opiniones de huéspedes anteriores. Además, los detalles de la estadía se pautan por adelantado, además de algunas normas para la convivencia.

Las ventajas son muchas: no hay costo de alojamiento, se cuenta con recomendaciones de primera mano para el viaje, y ambas partes ganan una amistad en otra parte del mundo. Sin embargo, esta alternativa es solo apta para personas dispuestas a mantener una mente abierta, no juzgar y retribuir de manera voluntaria la predisposición del anfitrión (aunque sea con algo tan sencillo como ayudar a la limpieza del hogar).

Ahora que conoces estas alternativas al tradicional hotel, puedes pensar en un viaje que sea no solo más económico, sino que aporte mucho más en términos de cultura y de valores. Es solo cuestión de animarse, de abrir la mente y lanzarse a concretar el sueño de viajar.