Naturaleza para todos: conoce algunos de los parques nacionales más espectaculares del mundo

La naturaleza nunca deja de asombrarnos. Por suerte, la flora y la fauna reciben una atención especial alrededor del mundo. Los parques nacionales son un espacio ideal para maravillarse con el ritmo, los colores y los personajes de un ecosistema. ¿Y lo mejor? Los hay de todos los tipos: desde lagos hasta volcanes, desde pantanos hasta safaris. ¡Anímate a conocer algunos de los mejores en esta nota!

En esta lista, hemos seleccionado algunos de los parques nacionales que creemos que son dignos de visitar por personas de cualquier parte del mundo. Están distribuidos en todos los continentes, y son muestras de los ecosistemas más dispares. Si eres un entusiasta de la naturaleza, querrás teletransportarte a alguno de estos lugares:

#1 Parque Nacional Banff, en Canadá

Este es el primer parque nacional de Canadá, y fue establecido en 1885. Se encuentra al pie de las Rocallosas y comprende más de 6.000 kilómetros cuadrados de montañas, glaciares y lagos, incluidos el lago Louise y la Carretera de los Campos de Hielo, la Icefields Parkway, que bordea al límite continental. Además de disfrutar de la geografía, se puede conocer una vasta variedad de fauna local: osos, alces, ciervos y aves de rapiña son solamente algunas de las especies que se pueden admirar. Además de lugares de alojamiento y otros servicios, el parque cuenta también con un centro comercial y cultural, llamado justamente Banff, donde transcurre la mayor actividad del predio.

Lo mejor del Parque Nacional Banff es que presenta maravillosos paisajes y un sinfín de actividades tanto en invierno como en verano. Para las épocas más frías, se imponen los deportes de nieve, mientras que la posibilidad de realizar caminatas, acampar o dar paseos en el lago son las actividades favoritas de los visitantes del verano canadiense.

#2 Parque Nacional Iguazú

Este parque se encuentra en la provincia de Misiones, en Argentina, y junto con el Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil, conforman un total de 2.500 kilómetros cuadrados de selva protegida. Lo más vistoso de este parque son las Cataratas del Iguazú, un conjunto de 275 saltos de hasta 80 metros de altura, alimentadas por el caudaloso Río Iguazú.

Quienes visitan el parque tienen la posibilidad de transitar senderos desde los cuales admirar las cataratas, que son uno de los más furiosos fenómenos naturales, y apreciar la flora y la fauna: los yaguaretés y los coatíes se llevan todas las miradas en las inmediaciones de cada salto. El clima tropical permite visitas todo el año: las lloviznas y el sol radiante se alternan con el correr de los minutos. Y, mires donde mires, hay un arcoíris que admirar.

#3 Parque Nacional de Komodo

El dragón de Komodo, el reptil más grande de la tierra, es aterrador y fascinante, y el lugar para apreciarlos en su esplendor son las islas de Komodo. Como es una especie en peligro de extinción, la región se consolidó como Parque Nacional para poder cuidar su supervivencia. Sin embargo, el parque cuida también el desarrollo y la supervivencia de toda la fauna local y de su majestuosa flora.

El Parque Nacional de Komodo comprende cuatro islas, que ofrecen maravillosas playas escondidas. Es frecuente la práctica de buceo, debido a que la vida acuática exótica invita a su exploración. En el parque se realizan expediciones de unos días a bordo de una embarcación con guías locales. Transitar senderos para avistajes de animales, descansar en la arena blanca y disfrutar de la pesca del día son solo algunas de las opciones que ofrece esta ecorregión.

#4 Parque Nacional Tulum, en México

Tulum es, como te hemos contado, una de las gemas de la Riviera Maya. Debido a la fuerte afluencia turística de este corredor costero, la zona ha sido designada como Parque Nacional para poder proteger a las especies de flora y fauna que allí conviven. Pese a su extensión reducida, este parque presenta los más variados ecosistemas: selvas, playas, humedales, ciénagas y cenotes son solo algunos de ellos.

Además, el patrimonio histórico del parque también lo vuelve una zona de interés. El Parque Nacional Tulum rodea a un predio conocido como la zona “amurallada”, donde descansan ruinas de civilizaciones precolombinas. La posibilidad de visitar este atractivo arqueológico, y la idea de conocer especies animales únicas o explorar los asombrosos ecosistemas que lo componen hacen de este un parque nacional que vale la pena visitar.

#5 Parque Nacional de las Cinco Tierras, en Italia

En la región de Liguria, el norte de Italia, cinco pueblos comparten una orografía muy particular: se emplazan en una cadena montañosa que presenta unas suertes de terrazas con una empinada pendiente hacia el Mar de Liguria. El área, conocida como Cinque Terre, no solo se encuentra habitada sino que además es explotada para la agricultura. Por su singularidad y por las técnicas humanas empleadas para aprovechar su extensión, la región fue designada Patrimonio Universal por la Unesco, y fue declarada Parque Nacional para evitar el deterioro de su peculiar paisaje.

La sucesión de casas que descienden hasta el mar conforman un paisaje único y pintoresco. La ciudad comienza solo a unos pasos del límite rocoso entre la tierra y el agua. Por su atmósfera costera y por la particularidad de las vistas de estos cinco pueblas, el Parque Nacional de las Cinco Tierras recibe y sorprende a miles de turistas cada año.

#6 Parque Nacional Serengueti, en Tanzania

Se trata del parque más famoso de África, y se trata de una extensión de 13.000 kilómetros cuadrados de estepa. Serengueti es el hogar de cinco de los más admirados animales en el mundo terrestre: el león, el elefante africano, el guepardo, el búfalo africano y el rinoceronte negro son especies que atraen la atención de visitantes de todo el mundo. Gacelas, liebres, antílopes, ñus, cebras y avestruces son solamente algunos ejemplares de la vastísima fauna que habita esa región.

Este parque, ideal para los más aventureros y amantes de los animales salvajes, ofrece opciones de alojamiento que van desde lujosos hoteles hasta sencillas cabañas. Pero la opción más radical consiste en acampar en grupo, y explorar el parque durmiendo cada noche en un punto diferente del predio. Durante el día, hay safaris para poder avistar a todas las especies. La experiencia de habitar en la sabana es totalmente real: si bien se toman todos los cuidados necesarios, se trata de una vivencia cruda, donde nada se interpone entre los visitantes y la vida salvaje.

#7 Parque Nacional del río Lijiang, en China

El río Lijiang, que se extiende por la región de Guangxi en la República Popular China, drena una cuenca de enorme extensión (el río abarca el área de un país pequeño). Desde 1996, parte de sus afluentes son zona protegida, y conforman uno de los parques nacionales más vistosos del mundo. Su geografía es muy particular: la región está formada por relieves kársticos en las márgenes del río Lijiang.

Los montes de gran altura conviven con otras maravillas, como ruinas arqueológicas de un complejo de la dinastía Ming. La mejor manera de conocer esta región es rentar un bote o subirse a una expedición grupal y pasear por el caudaloso río, que fluye en forma de aguas cristalinas, enmarcado por una vegetación agreste y milenaria.

#8 Parque Nacional Fiordland, Nueva Zelanda

En el rincón sudoeste de la isla sur de Nueva Zelanda se emplaza este parque nacional, el más grande del país, que ostenta una extensión de más de 12 mil kilómetros cuadrados. Se caracteriza principalmente por maravillosos fiordos, es decir, valles inundados por agua marina debido a la acción de los glaciares.

Los visitantes del parque nacional, que pueden elegir entre muchas opciones de alojamiento en las regiones de Te Anau y Manapouri, suelen elegir este destino por la enorme cantidad de actividades que allí se pueden realizar: las más clásicas son la escalada y los paseos en kayak o canoa. El avistaje de especies locales, que van desde delfines hasta osos, pasando por el kiwi, el ave nacional, llama la atención de muchísimos turistas. Sin embargo, dependiendo de la estación, también se puede disfrutar de días de playa, de la pesca, del buceo o de muchas otras maneras de explorar el maravilloso paisaje de esta tierra.

#9 Parque Nacional Galápagos, en Ecuador

Este parque nacional, que también es considerado Patrimonio Universal por la Unesco, comprende el 97 por ciento de las Islas Galápagos. Además de la agraciada geografía del archipiélago, lo que más atrae a visitantes de todo el mundo es la variedad de especies animales y vegetales exóticas que habitan estas extensiones de tierra.

El parque alberga a la Reserva Marina de Galápagos, y en conjunto dan hogar a algunas especies en peligro de extinción. Las tortugas de Galápagos son un ejemplo: estos gigantes anfibios, algunos de ellos centenarios, son la perla que todo el mundo se acerca a conocer. Además, la variedad de reptiles y de aves tropicales que allí se puede ver son únicas. Sus peculiaridades, de hecho, son las que inspiraron a Charles Darwin para proponer sus innovadoras ideas sobre la evolución.

Algunos de estos parques están situados en lugares muy remotos del mapa. Pero si tienes la oportunidad de conocer alguno de ellos, ¡te animamos a que lo hagas! Será una experiencia totalmente enriquecedora, que te conectará con lo más natural y te enseñará sobre la importancia de una consciencia ecológica.