Las mejores ciudades de Estados Unidos: ¡entérate cuáles son!

Estados Unidos es un país al que viajan todos los años millones de personas de todo el mundo. Sin embargo, pocos son los viajeros que se deciden a explorar ciudades fuera del circuito turístico más popular (es decir, no muchos conocer más que Nueva York, Miami y Los Ángeles). Aunque suene arriesgado, es posible enumerar cuáles son 10 de las ciudades más geniales de los Estados Unidos, ubicadas en puntos bien dispares de esta amplia nación. Lee con atención, porque hay para elegir.

Así como lo más lindo de viajar es conocer personas de cada destino, en general lo que vuelve genial a una ciudad o a un pueblo es su gente. Incluso en la diversidad, parecería haber una suerte de patrón que se repite, una serie de características que siempre están presentes en esas ciudades que están en onda.

Algunas de esas características de las mejores ciudades son:

  1. Que tienen un centro local o económico, un downtown, en lugar de ser simplemente un montón de casas y comercios alineados.
  2. Que tienen una fuerte presencia de lo artesanal en la agricultura, la comida, y la bebida.
  3. Que cuentan con un escape natural muy cercano o propio, o que parte de las actividades principales se desarrollen al aire libre.
  4. Que, aunque el lugar sea pequeño, haya una diversidad cultural que estimule la apertura mental: la mezcla de razas, el empleo de diversas lenguas o la apertura a la comunidad LGBT, por ejemplo.

En esta lista, no importa el tamaño de la superficie o el número de habitantes: las ciudades mencionadas tiene en común, simplemente, esa sensación que general las ciudades geniales. Y aquí van:

#1 Frisco, en el estado de Colorado

En esta ciudad al pie de las Rocallosas, puedes esquiar, navegar o hacer ciclismo de montaña en el mismo día, y por eso forma parte de esta lista. Es cierto que Frisco no tiene su propia montaña, pero está a 5 minutos de la montaña Cooper, a 10 minutos de Breckenridge y a 25 de Vail. Los mismos beneficios de una ciudad de esquí, pero sin el inconveniente del turismo masivo.

El clima en verano es idílico, y muy propicio para caminatas, acampes, pesca, ciclismo y navegación. Elegimos esta ciudad porque en ella conviven locales, turistas y habitantes ocasionales, que decidieron emplazar en esta adorable ciudad alpina su segunda residencia.

Un día perfecto en Frisco arranca con un potente desayuno en Butterhorn Bakery, para luego tomar un autobús gratuito hacia Copper Mountain para una jornada de ski en invierno. En verano se imponen las caminatas y los paseos en bicicleta: Mount Royal, Peak One o Peaks Trail son los más elegidos.

En la marina de Frisco se puede rentar un bote para recorrer el Lago Dillon, cuando este no se encuentra congelado, claro. En el Frisco istoric Park se puede tomar recorridos guiados para conocer más sobre los primeros habitantes de las Rocallosas. Por la noche, cena un especial de salchichas en Prost, y diviértete en el célebre pero relajado bar Moose Jaw.

#2 North Charleston, en Carolina del Sur

Este es un pueblo totalmente independiente de Charleston, y tiene un espíritu jovial: con la instalación de nuevas sedes industrailes (como Boeing, Blackbaud y hasta Google), muchos jóvenes han decidio instalarse aquí para comenzar sus carreras profesionales.

Forma parte de esta lista porque es una ciudad hecha a medida para la creciente población millennial. Y esto se ve por ejemplo, en la avenida  East Montague, en Park Circle, donde hay bares para todos los gustos.

El día en North Charleston se disfruta admirando la costa en el Riverfront Park, o viendo un partido de hockey de los Stingrays… Y luego cenando en Pizza Park. A la noche, una cerveza artesanal en The Brew Cellar, o un paseo por The Sparrow, donde hay murales y múscios callejeros.

#3 Sun Valley, en Idaho

Sun Valley es de esas ciudades que ya eran cool antes de que se usara esa palabra. Los retratos de celebridades como Ernest Hemingway, la familia Kennedy o Marilyn Monroe han estado en esa ciudad haciendo lo mejor que se puede hacer en Sun Valley: pasándola bien.

Es una mezcla de naturaleza soñada, aventura al aire libre, alta culturay suficientes opciones gastronómicas y cocteleras para satisfacer a los más citadinos.

En Sun Valley, el mejor día comienza con un poco de café de Coffee Grinder, y en invierno se impone el esquí desde la mañana hasta que quedar exhaustos. A la hora de reponer energías, un Apple’r Bar and Grill recibe comensales al pie de la montaña. Un momento de relax en los hidromasajes de Zenergy te dejarán como nuevo.

¿Y en verano? Una aventura en parpente a la hora del amanecer es una experiencia que no se olvida. Un bocadillo en Big Wood Bread Café y luego una caminata por la vuelta del Arroyo Fisher. O acércate a Redfish Lake, practica un poco de esquí acuático y por la noche acampa con una fogata bajo las estrellas.

#4 Lawrence, en el estado de Kansas

Kansas no es un estado conocido por marcar tendencias o por albergar a la población más en onda. Pero Lawrence es una ciudad de estudiantes que nos enseña cuán creativa y fresca puede ser su gente. La ciudad forma parte de esta lista porque amamos la música, y Lawrence la ama con devoción.

Es fabulos que cuando entras a casi cualquier bar, puedes conseguir vinilos o discos usados, y siempre hay música en vivo. La escena indie folk se siente en casa aquí: Dan Deacon e Ingrid Michaelson son algunos de los músicos que han pasado por Lawrence.

Aquí, el día se disfruta explorando negocios como Amy’s Attic o Blue Heron en busca de antigüedades de lo más kitsch. Para un almuerzo liviano, el lugar recomendado es Zen Zero; y luego puedes caminar por Massachusetts Street, de bar en bar, entablando conversación con estudiantes de grado, músicos callejeros y otros personajes igual de joviales. La noche en Lawrence llama a un buen trago en Burgeois Pig.

#5 Athens, en Ohio

Esta ciudad también gira entorno a una universidad, la Universidad de Ohio, pero también es conocida por su espíritu progresista, su escena musical, sus festivales callejeros… Y porque, según cuentan, está encantada y poblada por fantasmas.

Lo mejor de Athens son sus fiestas barriales, en las que siempre suena una buena selección de música folk o bluegrass. La fiesta anual de Halloween atrae a decenas de miles de personas, por ejemplo.

Para tener un gran día en Athens (a pesar de la posible resaca por la fiesta de la noche anterior), puedes ir a ver algún partido de fútbol americano o de básquet en el campus de la Universidad de Ohio. Algo de comida mexicana en Casa Nueva, y ya es hora de ir en busca de una fiesta en alguna casa, o de caminar por las calles escuchando músic en vivo con una cerveza en la mano.

Por la noche, pasa por Jackie O’s, bebe la última cerveza del día y dirígete al Cementerio Ridges, en el que, con mucha suerte y tal vez gracias a la cerveza, podrás avistar algún fantasma.

#6 Oneonta, Nueva York

Si bien es una ciudad de estudiantes, que aloja a casas de estudio como el Hartwick College y la sede local de la State University of New York, Oneonta tiene una identidad propia que va más allá, y se encuentra emplazada en el maravilloso entorno de las montañas Catskills.

Nos gusta Oneonta porque su gente tiene un espíritu sustentable, una gran conciencia ecológica. Además, la comida es increíble, tienen un festival anual de globos aerostáticos y montañas perfectas para jornadas de esquí.

El día perfecto en Oneonta comienza con un paseo por Table rock, cerca de Hartwick, y un café con algún bocadillo en Latte Lounge. Por la tarde, se puede visitar el Baseball Hall of Fame, en Cooperstown, para algo de turismo de celebridades. A la noche, un poco del mejor helado en Pie in the Sky. Y, por supuesto, una cerveza y algo de música en Black Oak Tavern.

#7 Port Angeles, en el estado de Washington

Se encuentra a pocos minutos en ferry desde Seattle, pero se trata de un mundo diferente en la Península Olympic. El paisaje se admira bajo los pies y frente a las narices, y el lugar conserva tradiciones muy naturales, especialmente a la hora de comer: la pesca y la cosecha están a la orden del día.

Port Angeles forma parte de esa lista principalmente por su diversidad natural: es una de las únicas ciudades en el mundo en las que puedes practicar surf y esquí ¡en el mismo día! En las inmediaciones se encuentran espacios ideales para el acampe en el río Elwha, y hasta se puede disfrutar de sus aguas termales.

Dependiendo del clima, el día perfecto en Port Angeles incluye algo de surf, de esquí o de caminatas por el borde del río. Tras una parada por provisiones en Café New Day, dirígete a las termas y disfruta del día en el bosque.

#8 Asbury Park, en el estado de Nueva Jersey

Es una ciudad de 16.000 habitantes con un paseo marítimo y una playa sobre la costa del atlántico, lleno de bares baratos y de puestos de comida maravillosa. Pero esto no es lo mejor de Asbury Park: lo mejor es la música.

Es uno de los mejores pueblos en todo Estados Unidos en lo que a la música respecta, y esto quizás se debe a un importante legado que se honra en Asbury Park: de este pueblo surgió Burce Springsteen, una leyenda viva de la música norteamericana.

Si quiere disfrutar del día en Asbury Park, te levantas temprano para dar una caminata y pescar en algún embarcadero. Luego, te relajas en la playa por algunas horas. A la hora del mediodía, un potente brunch en Toast repondrá algo de energía, para luego ir a ver algún filme independiente en The Showroom. Y luego es la hora de un buen happy hour, tal vez en Wonderbar’s. Un poco de música en vivo sonará en Asbury Lanes o el Stone Pony, y puedes terminar la noche en Johnny Mac’s: con suerte, tendrás pizza gratis.

#9 Fennville, en Michigan

Fennville tiene la misma energía relajada que otros destinos costeros, pero no se llena de turistas ni de pretensiones en ningún momento del año. Cuenta con largas extensiones de arena sobre el Lago Michigan, grandes viñedos, excelente comida (mexicana en especial) y artistas locales muy auténticos.

Se encuentra poblada por una sociedad muy cálida, formada por trabajadores estacionales y familias que han optado por un modo de vida más simple.

El día ideal en Fennville lo comienzas con una terapéutica sesión de selección de manzanas en Crane’s Apple Orchard.Luego puedes dirigirte a uno de los tantos mercados de pulgas y antigüedades, en busca de tesoros a precios irrisorios. Acércate a los viñedos Fenn Valley para una cata de vinos locales. Y luego, visita el lago Michigan para lo que quieras: puedes hacer kayak, skimboard o kitesurf. Por la noche, cena en el restorán Salt of the Earth, un espacio súper acogedor en el que la comida llega a la mesa directamente desde la granja.

#10 Laguna Beach, en el estado de California

Por algo la llaman la ribera californiana: la costa de Laguna Beach es inolvidable. Esta ciudad ganó relevancia en las décadas de 1920 y 1930, cuando las celebridades se acercaban escapando de Hollywood, en busca de un poco de anonimato y buen descanso. Su popularidad creció enormemente y hoy es uno de los destinos principales de California, pero Laguna Beach aún conserva mucho de ese encanto bohemio de sus principios.

Lo mejor de esta ciudad costera son las vistas: no importa si estás en el agua o en una caminata, lo que veas te inspirará, así como a muchos artistas locales desde hace décadas. Nos encantan los festivales, y el verano en Laguna Beach es sinónimo del festival Sawdust, del Pageant of the Masters y de la feria de arte Art-A-Fair.

Comienza el día surfeando algunas olas en Brooks. Repón energías con un bowl de acaí en Bonzai Bowls, y prepárate para una caminata. El Parque Laguna Coast Wilderness se extiende a lo largo de la Bahía Esmeralda, y las vistas de la flora y la fauna son increíbles. Corona el paseo con un burrito de calamares en La Sirena grill, y por la noche pide algún trago en The Sandpiper: si es martes, disfruta del mejor show de Reggae.

Vía Matador