Siéntate Conmigo, hermoso de leer…

Siéntate conmigo, y así podré sostenerte cuando el mundo pruebe ser demasiado. Déjame enseñarte nuevos códigos zip cuando sientas que las luces de la ciudad son muy brillantes para tus ojos marrones. Déjame sentarme contigo en esas noches turbulentas, cuando comienzas a cuestionarte por qué dejaste tu hogar por una nueva ciudad tan solitaria como London. Te preguntas por qué te mudaste a esta extraña parte del mundo donde muy pocas personas conocen tu apellido, e incluso menos que esas entienden tu mente. Pero si cuenta, yo estoy muy feliz de que compraras aquel ticket de sólo ida a Hong Kong. Estoy muy feliz de que me encontraste.

Siéntate conmigo y así podré ayudarte cuando tus hábitos te enturbien para buscar la total oscuridad al fondo de cada botella. Déjame ser el punto de partida que te hace sentir tan vivo como la noche que nos besamos en el puerto. Yo entiendo cuanta soledad puede cubrir el interior de tu pecho mientras tus propios sueños te miran fijo desde atrás. Esta ciudad no tiene paciencia para la nostalgia, pero yo se como se siente tomar el sol en su gloria y crear algo hermoso fuera de sus residuos.  Yo entiendo como las memorias implacables pueden incrustarse dentro de tus huesos honestos, arañando su propio camino en cada átomo de tu ser. Pero déjame limpiar esos pensamientos de arrepentimiento y ser toda la ayuda que necesites. Déjame ayudarte.

Siéntate conmigo porque tu sonrisa tiene cualidades de eterno alivio. Déjame estar allí para asegurarte tu grandeza, en tus humildes manos y tu fuerte corazón. Déjame ser la combinación secreta que te haga rugir bajo el hormigueo de las estrellas, creando un sonido tan fuerte que toda la ciudad se detenga por un momento. Déjame verte deshecho en todas tus bellas y feas formas. Déjame ver crecer tu espíritu. 

Siéntate conmigo y encuentra la vida en sonetos y tarjetas postales de puntos en el mapa. Déjame estar a tu lado cuando las sombras del mundo oculte el brillo de tus pensamientos. Déjame difuminar las líneas intransigentes entre tus sueños y la realidad. Tú mereces salir a vivir los sueños que te trajeron aquí, y yo quiero estar allí para celebrar cada hito contigo. Déjame espantar tus demonios con genuinos colores de piel de verano y déjame llenar todos tus espacios vacíos con todo mi amor. Deja que mi amor sea irracional e incondicional. Déjame calentar tu pecho hasta que ya no quieras más de eso. Déjalo guiarte cuando más lo necesites. Déjame crecer con él, también. 

Siéntate conmigo porque me he enamorado absolutamente del chico que tenía una contagiosa hambre de más. Una vez dijiste que raras veces encontrabas personas que favorecieran las partes rotas de la humanidad con tal compasión y empatia. Bueno, yo estoy aquí y estoy escribiendo estas cosas. Estoy aquí y estoy diciendote que estoy enamorada de ti; que quiero pasar el resto de mis días amándote sin temores, en todas tu formas nómadas y maravillosas. Esta soy yo, viniendo en la forma más deshecha y honesta.

Siéntate conmigo para que pueda ser el puerto al que siempre llames hogar.

Siéntate conmigo.

 

Vía: thoughtcatalog.com